Concilio de las Asambleas de Dios - Paraguay



 

Superintendente: Rvdo. Juan Pablo Duarte

 

Quienes Somos

Somos una entidad eclesiástica sin fines de lucro, que tiene como  objetivo la predicación del Evangelio del Señor Jesucristo por medio de las Iglesias y los Ministros reconocidos con credenciales ministeriales, quienes actuarán para contribuir al desarrollo integral de la nación paraguaya.
Es una de las principales organizaciones pentecostales y una de las más grandes del mundo con 64.100.671 miembros, 350.929 iglesias, 344.399 ministros, 2.088 institutos bíblicos y 100.422 estudiantes de institutos bíblicos en más de 251 países.

 

Nuestras Autoridades

 

Superintendente: Rvdo. Juan Pablo Duarte

 

Vice-superintendente: Rvdo. Luis Horacio Gauto

 



Secretario Nacional: Rvdo. Carlos Fleitas

 

Tesorero: Rvdo. Simón Arias

 

Vocal: Rvdo. Jorge Flores


 
Nuestras Metas

1. Evangelizar a través de la proclamación del Evangelio de Jesucristo.

2. Promover la adoración a Dios a través de nuestras Iglesias.

3. Discipular por medio de la enseñanza de las doctrinas bíblicas

4. Participar a través de la compasión en la ayuda del necesitado.

5. Velar por el bienestar y la dignidad del Ministro y su familia.

6. Fomentar la unidad de la familia, promoviendo y garantizando su protección integral, basado en los principios bíblicos, en el marco de los Artículos 49 y 52 de la Constitución Nacional.

          

HISTORIA

En el mundo

 Hacia fines del siglo pasado Dios envió un gran avivamiento a lo largo del globo. Cristianos insatisfechos ante la frialdad espiritual en sus iglesias y en su propia vida empezaron a reunirse para orar y estudiar las Sagradas Escrituras. A principios del siglo XX Dios contestó estas oraciones. Los llenó del Espíritu Santo, tal como lo había hecho en la iglesia primitiva según lo registra el libro de los Hechos. Observaron la misma experiencia sobrenatural que caracterizó la venida del Espíritu Santo prometida por Cristo, en el día de pentecostés: hablaron en lenguas que nunca habían aprendido. En forma simultánea y rápida en varios países la iglesia fue recobrando la experiencia pentecostal del bautismo en el Espíritu Santo.
En Noruega, Suecia, Inglaterra, Alemania, Holanda, India, Chile, los EE.UU., Brasil y otros países más, varios grupos de cristianos empezaron a experimentar el cumplimiento de la profecía de Hechos 2:17-18, que hace referencia al pasaje de Joel 2:28-29: “Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán. Vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramará de mi Espíritu y profetizarán”.
Aquellos que recibieron la plenitud pentecostal descubrieron que el Espíritu Santo había transformado sus vidas. Un mayor amor de Dios y al prójimo les comunicaba el deseo ardiente de compartir el evangelio con los que lo desconocían. Testificaban y predicaban inspirados por el poder del Espíritu Santo y las almas volvían arrepentidas a Dios. Oraban por los enfermos y éstos eran sanados milagrosamente. Dios les mostró visiones, profetizaban guiados por el Espíritu Santo. Participaban de una nueva comunión mas íntima, profunda y poderosa con Dios.
Algunas iglesias aceptaron gozosamente este avivamiento espiritual. Otras lo rechazaron de tal manera que los que habían recibido la experiencia Pentecostal se encontraban en la necesidad de formar sus propias congregaciones para poder adorar a Dios en libertad. Estas nuevas congregaciones se dedicaron a un programa dinámico de evangelismo. Crecían rápidamente y aumentaban en número. Pronto se dejó sentir la necesidad de una cooperación más estrecha para ayuda mutua. Así podrían publicar su propia literatura, entrenar a sus obreros, asegurar la enseñanza de la sana doctrina cristiana y enviar misioneros a lugares donde no se conocía el evangelio,

Con este fin se formó en varios países diversas organizaciones nacionales pentecostales. La mayor de estas en cuanto al número de miembros es las Asambleas de Dios en los Estados Unidos, que se organizó en el año 1914 y tiene su sede en Springfield, Missouri.


En el Paraguay


  Nuestros Inicios. Entre los primeros inmigrantes eslavos vinieron creyentes pentecostales que se radicaron en el sur del país, en el Departamento de Itapúa, quienes comenzaron a evangelizar y establecer pequeñas iglesias pentecostales en sus propias colonias, estos hermanos solicitaron a las Asambleas de Dios de los Estados Unidos que enviaran un misionero que pudiera dirigirlos y organizarles.
En 1945 fue enviado como misionero el Rvdo. Raymundo y Bertha Stawinski, quienes comenzaron a trabajar con los hermanos inmigrantes, a la vez con mucho esfuerzo trabajaron por extender la obra del Señor y así comenzó una iglesia en la ciudad de Encarnación y otros puntos de predicación en la zona.
En los archivos se encuentran las primeras solicitudes de credenciales como obreros cristianos para el ministerio que data del año 1947 con la firma del Misionero Raimundo Stawinski.
En el año 1950 llegan los misioneros Antonio Giordano y su esposa para ayudar a la obra, predicando el mensaje de salvación en lugares muy humildes. En esos años no existía la libertad de cultos en el Paraguay, lo que hacía más difícil la predicación del evangelio y el establecimiento de iglesias evangélicas. El pastor y misionero Morales de Chile contribuyó preparando y trabajando para el desarrollo de la obra nacional, siendo uno de los primeros pastores de la Primera Iglesia de las Asambleas de Dios en Asunción, Paraguay.
En el año 1958 se organiza la obra nacional y el primer estatuto, también su primera convención, siendo electo el primer Superintendente del Concilio de las Asambleas de Dios el misionero Rvdo. Pablo Hutsell, quién trabajó arduamente para dar estructura y dirección a nuestra amada organización.
Años 1959 al 1970.  En el años 1959 se dió apertura al Instituto Bíblico de las Asambleas de Dios en la ciudad de Asunción bajo la dirección de los misioneros Leonardo y Betty Emory. Desde ese entonces la preparación de líderes y obreros no ha cesado y es el fundamento del crecimiento y desarrollo de las Asambleas de Dios en el Paraguay.
De esa forma la predicación del evangelio se intensificó, cosechando los primeros convertidos en medio de una intensa persecución, aún así no se pudo frenar el avance de la obra. Se abrieron nuevas obras en los barrios de la capital y en ciudades del inteiror país, tales como en Encarnación, Coronel Oviedo, Caaguazú, Piribebuy, entre otras. El lema de las Asambleas de Dios fue Paraguay una patria redimida.
De esta época data las iglesias Betel, el Templo Victoria, el Templo Calvario, el Tabernáculo de Fe y el Templo Sarón. En el Instituto Bíblico funcionaba la librería El Faro quién proveía de materiales a las iglesias locales y a los estudiantes del Instituto.
Década del 70 al 80. Época de poco crecimiento y desarrollo de la obra. El Paraguay figuraba entre los países menos alcanzados por el evangelio, pero el esfuerzo de pastores y misioneros nunca menguaron y así soñaron juntos con  las palabras proféticas recibidas en un congreso realizado en Perú: Conquistad Paraguay por el Rvdo. José Bogarín en medio de fuertes terremotos.
En ésta época los Hermanos Register junto a Rolando Blount transmiten el programa Las Buenas Nuevas emitido por un canal abierto. En este tiempo aparece el programa de televisión Club PTL, conducido por el pastor y cantante mexicano Rvdo. Juan Romero. Así fueron abriéndose puertas para que la sociedad paraguaya oiga y reciba el evangelio de Jesucristo.
Al matrimonio Valdonsen dirigieron el programa Impacto Paraguay. El Misionero Balius, fue secretario nacional, Director y profesor del Instituto Bíblico. La primera Junta directiva del Ministerio Femenino en 1970 estuvo conformada por Ercilia Bogarin, Detra Hutsell, Hohemi Sumberg.
Impacto en Paraguay 1980 – 1990. Este es el tiempo de las carpas blancas y amarillas. El sueño de un hombre de Dios, el Misionero Lorenzo Triplett, era ver Paraguay llena de carpas para la predicación del evangelio. Con este proyecto se invadieron literalmente barrios y ciudades, de donde se originaron los templos que actualmente albergan a los fieles de nuestras congregaciones.
El Concilio de las Asambleas de Dios hizo posible la realización de las más grandes campañas de evangelización y avivamiento realizadas tanto en la capital como en las ciudades del interior. En la década de los 80 vino a apoyarnos el evangelista Bernardo Jhonson desde el Brasil, campaña llevada a cabo en el Estadio Ciudad Nueva con una multitudinaria presencia y miles de almas entregadas al Señor. También se invitó para una campaña a nivel nacional Tiempo de Salvación y de Liberación al evangelista Carlos Annacondia de Argentina, quien vino con su equipo evangelístico Mensaje de Salvación.
Luego de muchas invitaciones aceptó venir al Paraguay el equipo de igle-crecimiento del Pastor Dr. Cho de la República de Corea del Sur para desarrollar una serie de seminarios y campañas evangelistica en el estadio de los Defensores del Chaco y el C.F.A. Así conocimos al Apóstol Satirio Dos Santos y el equipo de EKKLESIA del Rev. Edwin Álvarez de Panamá con quien se realizó varios seminarios, con resultados positivos para todas las Iglesias del país.
No podemos olvidar el tiempo de unción que sobrevino sobre las iglesias con las campañas del Pastor Claudio Freidzon.
Década de la Cosecha 1990 – 2000. Proyecto mundial del Concilio de las Asambleas de Dios Década de la Cosecha, cuya idea se asoció al Paraguay y con el lema “predicar el evangelio por todos los medios posibles”, se presentó el Proyecto Corazón, encabezado por el misionero  Larry Grans para levantar nuevas iglesias en la zona de Coronel Oviedo, Villarrica, Caaguazú, Santaní y  alrededores.